29/1/08

Desarrollo Sustentable: La Hipotesis Pachamama

Gaia es el nombre que los antiguos europeos le daban a la Diosa Tierra y era, como otras deidades femeninas de la antigüedad, cariñosa, pero cruel y despiadada con quienes no vivían en armonía con la naturaleza.

El ambientalista James Lovelock usa este mito para explicar la causa de todos los desequilibrios climáticos, afecciones y enfermedades de la tierra en su conocida "Hipotesis Gaia". Este autor afirmaba que “No nos preocupemos de salvar la Tierra, sino por salvarnos a nosotros mismos; pues cuando la Tierra se canse de nuestra afrenta (estupidez e ignorancia), se liberará de nosotros”. Con esto concluye que cualquier especie que afecte negativamente al medio, a la larga será expulsada del sistema.

Pero Lovelock no ha sido el unico relacionar la civilización y la naturaleza; sin duda alguna este es un modelo usado desde cientos y cientos de años por los pueblos originarios de America, y en especial los de cultura andina.

La hipótesis central de dichas culturas plantea que los nacidos aquí (originarios o no) somos hijos de esta tierra y por lo tanto parte de ella; por lo tanto hacer daño a la tierra es hacernos daño a nosotros mismos; y matar a la tierra, representaria ni mas ni menos que un suicidio.

A esta, le hemos llamado “hipótesis Pachama” y ni mas ni menos significa que la evolución de los organismos vivos esta estrechamente ligada al medio físico con lo que forman un único proceso evolutivo. Evidentemente los tiempos de la naturalez no son los tiempos del mercado o al menos no del mercado Neoliberal, las comunidades originarias han sido las primeras en advertirlo.

La conclusión por ellas sacada en sus primeros congresos fue que la humanidad está rompiendo el equilibrio ecológico y que, de seguir así, se llegaría a un límite en cien años, por lo que sus efectos pueden ser irreparables.

El ritmo alarmante al que se está despojando la superficie de la Tierra indica que muy pronto ya no tendremos árboles que talar para el desarrollo humano. La idea de lo insostenible de un continuo e infinito crecimiento es reciente y a ha constituido una sorpresa para la mayoría.

Antes existía una visión en que la naturaleza era prácticamente ilimitada y se podía centrar la atención en nuestras necesidades sin preocuparse por las consecuencias ambientales.

Lamentablemente podemos ver como a pesar de las llamadas de atención de científicos y grupos ecologistas, el egoísmo inteligente sigue gobernando el modo de actuar y la relación con la naturaleza. Se hace necesario un cambio de mentalidad y un cambio de paradigma, que sea capaz de enfrentar la situación de emergencia planetaria actual.

De aquí surge uno de los numerosos conceptos de desarrollo sustentable y sostenible. La CMMAD lo define como “…el desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
Es necesario comprender que después de un modelo económico apoyado en el crecimiento a ultranza, el paradigma de economía social ecológica que se vislumbra, plantea la sostenibilidad de un desarrollo sin crecimiento, ajustando la economía a las exigencias de la ecología y del bienestar social global.

Desde esta perspectiva, es el crecimiento lo que no puede continuar indefinidamente en un mundo finito, pero sí es posible el desarrollo. Es importante diferenciar y destacar que por ningun motivo son sinónimos el desarrollo sostenible y el crecimiento sostenido.

En este sentido el concepto de sostenibilidad social involucra una solidaridad intrageneracional, en términos de justicia distributiva y una solidaridad intergeneracional (con las futuras generaciones). La tremenda situación de inequidad e injusticia existente, que se expresa en las tremendas diferencias que se dan en la actualidad entre quienes viven en un mundo de opulencia y quienes lo hacen en la mayor miseria.

Sin duda alguna este modelo económico está guiado por las presiones de ciertos intereses, para la obtención de beneficios a corto plazo (nuestra estimada y bienamada soja por ejemplo) sin tener en cuenta sus repercusiones. Asociados a estos desequilibrios existen distintas formas de conflictos y violencia: violencia de clase, violencia intercultural, violencia de las organizaciones mafiosas que trafican con armas, drogas y personas, violencias de empresas que imponen condiciones de explotación destructoras de personas y medio físico. El caso de Benetton y los Mapuches en el sur, o el caso de “Chapelco” son el vivo ejemplo de todas estas violencias en un solo lugar, ya que en esta globalización tan abierta, todo aquello que moleste al mercado debe ser aplastado y reducido sin dejar rastro alguno; el criterio para la aceptabilidad de una cultura es su capacidad de “adaptación” es decir su mercantilización ni mas ni menos.

La segunda mitad del siglo XX ha conocido un crecimiento económico global sin precedentes. Se trata de un crecimiento exponencial, acelerado.

Nadie parece asumir la responsabilidad del futuro, ya que la gente carece de información objetiva. Los hombres de negocios deben responder a su salud financiera en revisiones trimestrales.

La situación actual es que los 20 países más ricos del mundo han consumido en este siglo mas naturaleza, es decir, mas materia prima y energía, que toda la humanidad a lo largo de la historia y la prehistoria. En 50 años el numero de automóviles y el consumo de cemento per capita para la construccion se ha cuadruplicado, y asi y todo cadia son mas y mas los sin techo. El uso de plástico por persona se ha multiplicado por cinco, los viajes por avión por siete. Si contrastamos el estilo de vida del hiperconsumo con los otros que no tienen casi nada, viviendo en la calle, sin agua potable, al día, en la extrema pobreza, nos damos cuenta que algo anda mal en el modo en que los humanos nos interrelacionamos con los otros y lo otro, como lo es la naturaleza y nuestro entorno. El hiperconsumo al que apunta el sistema, es insostenible en términos ambientales.


En el primer mundo consumen entre el 50 y el 90% de los recursos de la tierra y generan las dos terceras partes de las emisiones de dióxido de carbono. Sus fabricas y vehículos originan la mayoría de los desperdicios tóxicos del mundo, las tres cuartas partes de los óxidos que causan la lluvia ácida, sus centrales nucleares mas del 95% de los residuos radiactivos del mundo.

Un habitante de estos países consume tres veces mas agua, diez veces mas cantidad de energía, por ejemplo, que uno de un país pobre. El elevado consumo se traduce en consecuencias gravísimas para el medio ambiente de todos, incluidos el de los países más pobres que apenas consumen.

En la actualidad existe una absurda presión para estimular el consumo, lo que se traduce en una publicidad agresiva que se dedica a crear necesidades o a estimular modas efímeras, reduciendo la durabilidad de los productos. El paradigma de confort es el del producto desechable que lanzamos despreocupadamente. Supuestamente esta nueva globalización ,que lleva como estandarte dicho paradigma, debia producir integración y la desaparición de las fronteras; sin embargo para los pobres las fronteras se han multiplicado. Aunque en 1989 cierto pais del norte festejo la caida de un gran muro, resulta que ahora florecen mas muros que nunca! Y si no diganselo a Mexico o a Palestina.

La cultura del “mas es mejor” se sustenta en su propia inercia y en la extrema dificultad por escapar de ella, pero tiene mas de condena que de promesa. La satisfacción inmediata que produce el consumo es adictiva, pero es incapaz de ocultar sus efectos de frustración duradera, su incapacidad para incrementar la satisfacción.

Mientras para los consumidores descontrolados, es necesario consumir menos, para mas de 1.000 millones de las personas más pobres del mundo aumentar su consumo es una cuestión de vida o muerte y un derecho básico.

Naturalmente que cierto tipo de consumo debe reducirse, pero son mas las cosas a las que no podemos renunciar tan fácilmente: Educación, vivienda y nutrición adecuada, cultura. La importancia de ejercer un consumo más responsable alejado de la publicidad agresiva y engañosa que nos va empujando a adquirir productos inútiles representaria un gran impacto; pero claro esta que aunque todo esto es necesario no es suficiente.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) recuerda que “la pobreza afecta en mayor medida a las mujeres”, lo que se relaciona con “su desigualdad en cuanto al acceso a la educación, a los recursos productivos y al control de bienes, así como, en ocasiones, a la desigualdad de derechos en el seno de la familia y de la sociedad”. Como explica el PNUD, “la pobreza no se define exclusivamente en términos económicos... también significa malnutrición, reducción de la esperanza de vida, falta de acceso a agua potable y condiciones de salubridad, enfermedades, analfabetismo, imposibilidad de acceder a la escuela, a la cultura, a la asistencia sanitaria, al crédito o a ciertos bienes”.

Estamos frente a una situación de una pobreza que coexiste con una riqueza extrema. Si analizamos la situación de distribución de la riqueza en el planeta, nos damos cuenta que para ambos lados existe un crecimiento exponencial.

El Banco Mundial señala que se han duplicado las diferencias entre los 20 países más ricos y los 20 países más pobres. Entonces, como bien ya vimos, tanto la extrema pobreza como la extrema riqueza son perjudiciales para el cuidado del medio ambiente.

Los primeros viviendo bajo el nivel mínimo de consumo, deben recurrir a estrategias de sobrevivencia reñidas con el cuidado de la naturaleza, como por ejemplo la recolección excesiva de leña para cocinar, con la consiguiente deforestación. Los segundos con sus acciones de hiperconsumo destruyen los equilibrios naturales mediante la sobreexplotación de los recursos naturales.

Si consideramos que el gasto militar mundial es de 780.000, con el 5% de este se cubrirían todos los gastos imprescindibles que hemos enumerado. Tal parece que conseguir un mínimo de calidad de vida para todos los habitantes del planeta no es un problema de dinero, sino más bien de falta de conciencia y voluntad. El mantenimiento de la situación extrema pobreza en la que viven tantos millones de seres humanos es un acto de violencia.

Frente a la situación de degradación planetaria, en aumento, pueden surgir dos formas contrapuestas de inmovilismo: la de quienes creen que aquí no pasa nada, que ya iremos resolviendo los problemas, “como siempre ha ocurrido”... y la de quienes creen que no hay nada que hacer, que todo esta perdido y para que vamos a amargarnos los cuatro días que nos quedan. Por el contrario se requiere es una profunda y masiva toma de conciencia de los peligros reales de los estilos tradicionales de relación establecida entre seres humanos, naturaleza y tecnologías.

Requerimos por lo tanto un profundo cambio de paradigma que nos ayude a descubrir como puede ser un nuevo estilo de relación de los humanos con la naturaleza, interrelación que apunte a la sostenibilidad. A la vez necesitamos romper con ciertos mitos, que han surgido, en parte, producto del actual modelo de sociedad, ciencia y tecnología.

La tecnología que precisamos no es necesariamente y exclusivamente la Gran Tecnología, es decir, la que requiere una gran inversión, sino que es posible contribuir a la solución de los problemas de muchas formas, con trabajos modestos pero ingeniosos y bien orientados. Como muchos de los grandes ingenieros indígenas nos señalan, se hace necesario el rescate y creación de tecnologías alternativas y de bajo impacto ambiental.

Es un mito el creer que las tecnologías más respetuosas del medio resultan más costosas y que, por eso, solo los países desarrollados se las pueden permitir.

El informe de World Resources de 1992-1993, señala que el desarrollo sostenible es un proceso multidimensional, que requiere una evolución simultanea de cuatro dimensiones interrelacionadas: económica, humana, ambiental y tecnológica.

La tasa o ritmo de explotación de los recursos naturales renovables no puede ser mayor que su tasa o ritmo de regeneración. La tasa o ritmo de explotación de recursos naturales no renovables no puede ser mayor que la velocidad de creación de sustitutos renovables de los mismos. La tasa o ritmo de emisión de residuos contaminantes no puede ser mayor que su tasa o ritmo de asimilación por los ecosistemas naturales.

Retomando la hipótesis Pachamama respetar a la tierra significa respetarnos a nosotros mismos. Recordar que sus tiempos son tambien los nuestros ya que formamos parte de ella, esta mas que claro que los tiempos del mercado han traido toda clase de sufrimientos y las afecciones denominadas “Enfermedades del Siglo XXI” tales como el stress, la hipertensión y demas. Las expectativas de vida comienzan a declinar en su ascenso y no es coincidencia que esto vaya de la mano con la devastación de nuestro planeta. Sepamos entonces que otro mundo es posible porque este ya no va mas…


Fuente: Desarrollo Humano y Etica para la Sustentabilidad

10 comentarios:

Mariana dijo...

Me encantó este artículo. Me tomé la libertad de recomendarlo públicamente en mi blog. Ojalá lo lea mucha gente, es necesario que estas ideas se difundan de todas las maneras posibles si es que de verdad queremos lograr un cambio de mentalidad profundo.

Esteban dijo...

Estoy de acuerdo de que un crecimiento explosivo a la larga o la corta, va a tener consecuencias negativas en el medio ambiente.
El tema es que mientras la poblacion mundial crezca, el crecimiento va a seguir existiendo.
No pasa solamente por un modelo "neoliberal" o no. Si el mundo estuviese bajo un regimen marxista, crecimiento habria igual.
Pongas el modelo que pongas, si la poblacion mundial se va a duplicar cada 50 años, daño ecologico vas a tener de una manera u otra.
Esto signfica entonces que cualquier cosa vale? Por supuesto que no. Siempre hay que minimizar el impacto ambiental. Pero con 6500 millones de habitantes en el mundo y la cifra sigue creciendo expotencialmente, que haces?

El cambio de paradigma que vos planteas, es muy facil decirlo, pero extremadamente dificil de aplicar y peor aun, mas alla del discurso, que propuestas reales y concretas tiene?
De hecho, estoy seguro de que mucha gente que esta de acuerdo con este texto muy bueno que escribiste, pondria reparos a la hora de apoyar propuestas concretas que lleven a un modelo como el que vos planteas.
La mayoria de los criticos del consumismo que conozco, son tan consumistas, con cualquier "neoliberal".

Somos consumistas? Si, somos consumistas.
Pero cual es la alternativa real y concreta a eso?

Mariana dijo...

¿Consumir menos, tal vez? ¿Valorar más un rato al aire libre que conseguir el último modelo de plasma o de Home Theater? ¿Cambiar los valores que les estamos inculcando a los chicos? ¿Sacrificar algún que otro interés personal en beneficio del bien común?
¿O ni siquiera de eso somos capaces?

Ascanio dijo...

"La hipótesis central de dichas culturas plantea que los nacidos aquí (originarios o no) somos hijos de esta tierra y por lo tanto parte de ella; por lo tanto hacer daño a la tierra es hacernos daño a nosotros mismos; y matar a la tierra, representaria ni mas ni menos que un suicidio."

La hipótesis central de dichas culturas? Uhmm será la interpretación que hacen personas sobre lo que significaron las civilizaciones precolombinas, que dicho sea de paso, hay mucha evidencia de que todas vienen de un tronco común.

La hipótesis central no es que somos hijos de esta tierra. La verdad histórica sobre los habitantes ancestrales de esta nuestra tierra creo que es mucho más compleja. No se ha podido demostrar que las civilizaciones precolombinas son autóctonas. Si a eso te referías.

Martín dijo...

En el comentario de Esteban pareciera haber una lógica no sólo falaz sino además algo inquietante (lógica tal vez incluso algo emparentada con el teórico Malthus), esto es: a mayor población, mayor crecimiento, y por tanto mayor daño ecológico.

Entonces, bajo esa lógica, ¿cómo romper ese «supuesto círculo vicioso»? ¿Reduciendo la población o limitando nacimientos como sea para que haya menos crecimiento y menos daño ecológico?

El problema no es que exista mucha población; el problema no es la mucha o poca población en sí misma. Por razones ya muy dilatadas de explicar, es un mito pensar que la mucha población es nociva, disminuirá los recursos limitados y dañará el medio ambiente.

La solución pasa por un cambio en la mentalidad y en la cultura y en la escala de valores, factores que cuando están deformados son los que en el fondo incrementan todos esos vicios que estimulan el abuso y la depredación de los recursos naturales; vicios como el consumismo y el materialismo y la invención de necesidades ficticias o superfluas, etcétera…

Y estos cambios pasan por la educación desde la más temprana edad. Por ejemplo: enseñarle a los chicos que no todo lo que se produce es necesario consumir; que hay productos necesarios y otros totalmente accesorios y hasta prescindibles (por más lujosos o atractivos que sean)… Pero esto se logra si a los hijos se les forma con una mentalidad que no sea materialista…

Y en ese sentido creo estar de acuerdo con Mariana…

Confieso que todavía no he leído este post, pero el debate que ha habido en este foro me ha motivado a leerlo

Un cordial saludo

Juan_Chelemin dijo...

Bueno en primer lugar agradezo todos los comentarios, asi como la recomendación publica en tu blog Mariana; aprovecho tambien para darle la bienvenida a Esteban, Ascanio y a Martin y agradecerles honestamente por opinar, ya que eso ayuda a que sean intercambios y debates libres.

Metiendome ya en el articulo

“Uhmm será la interpretación que hacen personas sobre lo que significaron las civilizaciones precolombinas, que dicho sea de paso, hay mucha evidencia de que todas vienen de un tronco común”

Estimado Ascanio en primer lugar te recuerdo que las comunidades precolombinas tambien estaban compuestas por personas! Si vamos al caso todos venimos de un tronco comun que es la propia raza humana, pero según esto los celtas, los vikingos y otros mas también estarían en la misma situación; hacer esto me parece que en un punto seria negar la amplia diversidad cultural existente .

Los pueblos originarios presentan culturas con un alto grado de diferenciación y cosmovisión. Las culturas indígenas de por acá no son un adorno del pasado , sino una fuerza del presente que tiene su propia voz como para que nadie haga interpretaciones sobre sus propias creencias.

En el caso de las ruinas de Quilmes los comuneros que recuperaron la ciudad sagrada no eran antropólogos haciendo una interpretación de una cultura ya desaparecida, sino que eran auténticos DIAGUITAS QUILMES portadores de una cultura viva. Asi también los Mapuches o los Toba para quienes seguir manteniendo la llama viva de su propia identidad a veces les cuesta la vida. Desestimar estas acciones me parece algo ofensivo en un punto, ya que cae en una tentativa de exterminar todo rasgo de cultura presente y relegarlo a un pasado extinto, esterilizando la brava causa que estos pueblos llevan adelante en el hoy.

Te invito a que charles con las comunidades y naciones andinas de por aca, la hipótesis es la que me refería antes, “hijos de la tierra…” mas allá de que la especie humana venga de Africa obviamente.

Esteban, respecto al tema del crecimiento nadie dice que el crecimiento sea algo malo, sino esta clase de crecimiento desbocado y exponencial. Crecen las cifras pero tambien crece el nivel de desigualdad y de indigencia. Africa por ejemplo es un pais que realmente le hace falta un crecimiento bastante grande, contrariamente a Estados Unidos que a mi humilde parecer deberia parar de crecer, dejar libres ciertos recursos y distribuir mas a su interior. Este es un mundo finito y es imposible que se de un crecimiento continuo y exponencial de parte de todos los paises al mismo tiempo porque no hay recursos eternos.

En cuanto a la población es un tema bastante espinoso, caballito de batalla de los economistas ortodoxos pero que sin duda alguna tiene mucha relevancia hoy en día ya que podemos asistir a grandes desequilibrios demográficos en distintas areas, pero no por eso podemos aducir como algo natural un perpetuo aumento exponencial de la población, sino que en muchos casos se relaciona con la falta de acceso a educación, cultura y medios de protección.

Es que realmente creo que si pasa por el modelo al que asistimos que acepta la desigualdad y el desequilibrio como algo natural, que estimula el hiperconsumo a traves de una propaganda publicitaria producto de grandes grupos multimedia con aterradores niveles de penetración en la conciencia, que además es mecanicista y etnocentrista.

Obviamente que puede haber marxismos que sean igual de jorobado, pero lo que aquí se propuso justamente fue una economia social ecologica mas alla del modo de producción vigente.

Por ultimo muchas veces se suele ver que se confunde la subjetividad propia o de uno mismo con cierta objetividad que nos hace ver como dadas ciertas cosas que en realida existen solo en cierto entorno ya sea mas cercano o mas lejano. No todos son consumistas, en Africa no son consumistas ya que no hay nada para consumir, en el Impenetrable los Tobas tampoco son consumistas ya que tampoco hay nada y asi muchisima de la poblacion que se encuentra en una extrema pobreza; pero mas alla de esto en lugares de Tucuman por ejemplo o Salta donde la situación no es tan aberrante, tampoco son consumistas! Los chicos estan mas atentos a los ciclos de la tierra que a si existe un aparato llamado Play Station!

Entonces “somos consumistas”? La respuesta me parece que no es tan tajante, sino que “hay gente que es consumista.” Es un fenómeno que se da en grandes urbes mas que nada, que tiene mucho que ver con la penetración cultural de los medios; pero recordemos que Buenos Aires, Rosario o Cordoba no son todo el pais, el continente o el mundo.

Propuestas concretas? Bueno lo que tiro Mariana es un principio y me parece que uno muy bueno. Coincido totalmente con Martin en el tema de los valores y la creacion de necesidades superfluas que llevan al hiperconsumo y la devastacion.

El tema educativo es clave en esto y quiza la unica defensa ante el adoctrinamiento moderno de los medios hoy en dia.

roy_rog dijo...

Hola a todos.
Me parece que desvincular precisamente el modelo social vigente del rumbo que sigue una sociedad no es algo demasiado coherente y ojo que yo no estoy abogando por un marxismo ni muuuucho menos, sino mas bien por una simple redistribucion del ingreso.

Como propuesta hay una que nadie tiro pero que les comento que hoy en dia sigue siendo valida: La militancia y no hablo nada mas de partidos politicos sino de organizaciones como Greenpeace, ONGs y demas.

Hay comunidades indigenas que estaban aca hace mas o menos 10.0000 años, eso no los hace lo bastante autoctonos? Les recuerdo que ademas de la "Opinion Blanca" tambien hay otras opiniones que no por tener distinto color y origen dejan de ser validas! :)

Ascanio dijo...

A ver mi estimado amigo Juan, el punto de vista de que todos tenemos un tronco común no es necesario que lo retroceda a la raza humana. De lo que se trata, es de cómo hacer para entender mejor nuestra identidad, y para eso, es fundamental una permanente búsqueda de nuestras raíces. En lo que éramos al llegar a América, en lo que fuimos al desarrollarnos independientemente de toda influencia externa del viejo mundo y en lo que somos ahora y en lo que seremos capaces de hacer para que nuestra identidad sea un factor de unión real, menos de confrontaciones.

Pretender insinuar que todas las culturas americanas son esencialmente distintas y muy diversas es ver el fenómeno cultural ancestral desde una óptica muy segmentada y extrema. Si somos conscientes como verdaderos investigadores, debemos darnos cuenta como decía Kauffman que “las diversas culturas americanas no podrían haber surgido independientemente en México, Guatemala, Bolivia, Perú” o en cualquier otra parte. De lo que se trata, es de cual fue la cultura matriz o cuales si hubieron más de una.

Yo no descarto que los actuales grupos étnicos tengas sus tradiciones, pero son sus tradiciones actuales. Muchas de las tradiciones ancestrales verdaderas se han perdido y se han asimilado o creado con la costumbre otras nuevas. Los grupos étnicos también cambian con el tiempo, influenciados por su entorno. Creer que el 100 por ciento de las tradiciones actuales, fueron las de ayer, es bastante inocente y hasta cínico. Por eso las fuentes orales no pueden tomarse como verdades absolutas, el tiempo ha pasado y la historia ha cambiado.

No existe una cultura auténtica, actualmente. Y en esencia, jamás lo existe: la cultura es mestiza. Hablar de los mapuches de hoy como si fueran los mapuches de ayer, es absurdo y poco serio.

Exterminar… es lo que menos queremos la gran mayoría de los peruanos, por algo somos cholos y llevamos sangre ancestral en nuestras venas. No solo buscamos preservar nuestro legado, sino además descubrir nuestras verdaderas raíces.

Nuestra historia americana ancestral es una historia particular, muy propia, pero no absoluta en el término de solamente nuestro. La desarrollamos nosotros durante siglos, con lo nuestro y lo que vino de afuera y ese es el signo de nuestra personalidad a lo largo de toda América. Lo que hicimos aquí, no se lo debemos en absoluto a nadie de afuera. Hemos enriquecido y hemos creado nuestra cultura como pueblos autónomos y distantes del otro mundo. Y en eso creo que estas de acuerdo conmigo.

Es por eso que los peruanos de hoy, planteamos la necesidad de la integración como forma de reparar o unir lo que está en pedazos. Y se debe empezar por los “cimientos de la identidad”. Muchas cosas nos ligan y nos llevan hacia lo mismo. La chicha, el maíz, la papa, por decir algo.

Amigos, creo como Luis G. Lumbreras: “Cuando nuestros pueblos comiencen a conocerse y entender, a profundidad, que son parte de un mismo proceso, con raíces y tronco comunes, nada podrá ya separarlos”.

Es un sueño… bueno, hay que despertar entonces, para empezar a hacerlo realidad.


Para Roy Rog:

La existencia de restos fósiles de hace 10 millones de años; ponle 100 millones si quieres. Pero aun así habría que probar como es que este hombre se vincula con las grandes culturas que posteriormente aparecieron, para demostrar que el hombre americano es autóctono. Mientras que no haya una prueba que vincule a ese hombre con las grandes culturas que posteriormente aparecieron, solo puede ser tomado como una especulación interesante y nada más.

Amigos, fue una equivocación de Ameghino plantear el poblamiento de América a partir de estudios o supuestos descubrimientos solo de las pampas y la Patagonia argentina. Posteriormente Menghin, otro investigador que busco demostrar este poblamiento a partir de evidencias arqueológicas, cuyos métodos dejaron mucho que desear, cometió también su equivocación. Muchas de las fases por él y su grupo planteados no son prehistóricas sino contemporáneas y que los restos corresponderían a “pámpidos” de los siglos XVIII o XIX de nuestra era. En lo que algunos investigadores han llamado “contemporáneos primitivos”.

Juan_Chelemin dijo...

Bueno aca vamos de vuelta con el tema de la subjetividad y objetividad. No demos por sentado que la situación de un lugar es la situación de todos los lugares. La situación en Pero con los pueblos originarios no es la misma que la de Argentina si bien es cierto que ambas han formado parte de un mismo proceso historico con la indepencia.

Vos mismo lo estas diciendo, uds. se consideran Peruanos con sangre de cholos. Si vas al sur y preguntas a algun originario no va a decirte que es Argentino con sangre Mapuche, por el contrario va a decirte que no es ni argentino, ni chileno sino Mapuche; y aun mas va a decirte que no que no son Mapuches en territorio argentino sino que por el contrario los argentinos se encuentran en tierra Mapuche la cual es viene de antes de la fundacion del Estado Argentino; un Estado que dicho sea de paso no ha hecho otra cosa que diezmarlos. Que se consideren una Nacion, no significa que la relacion sea segmentada o fragmentada, creo que el ejemplo del Lof Curruinca y la donacion de tierra da puro testimonio de la voluntad de amistad que hay; ahora si del otro lado responden con policia montada, palos y represion bueno se complica…

Estoy totalmente de acuerdo con vos cuando decis que no existe una cultura esencial y estatica, de hecho en el post anterior sobre las Naciones me refiero al tema, tambien estoy de acuerdo que las tradiciones originarias van cambiando con el tiempo como en todas las naciones a causa de la influencia interna y tambien externa, pero eso no quita que sean menos Mapuche!

A ver, nosotros estamos influidos por España, Italia, Peru, Bolivia, U.s.a. etc y seguimos siendo argentinos. España con el tema de la Union Europea tambien se ha influenciado y ha cambiado bastante pero no por eso son menos españoles! Lo mismo con los pueblos originarios que las cosas cambien, que la identidad cambie no significa que la identidad se diluya.


Muchas Gracias por opinar nuevamente y saludos!

Starcraft dijo...

La verdad permitanme disentir en algunas cosas con todos. Lo de bajar el consumo a esta altura no es un tema mora, ni etico, ni siquiera ideologico. Tomemos conciencia de la situacion o bajamos el consumo y el crecimiento o esto se termina de ir al tacho y no exagerol. Yo me estudio na ciencia dura clasica y los informes que nos llegan para los proximos años no son naaada alentadores. Si no paramos en un corto tiempito la opcion va a ser el plasma de 31 pulgadas o la vida...

Tengo con todo respeto ademas una critica al moderador, el post trataba sobre desarrollo no sobre los origenes de las etnias americanas, si te vas a enganchar en cada comentario que cada uno hace sobre temas divergentes, mantener la discusion sobre el tema central del post se hace realmente dificil

Cuando el tema sea el de los origenes de las comunidades indigenas charlaremos de eso, pero en este post el tema (que me resulta mas que interesante) es el desarrollo sustentable, mantengamos esa linea y continuemos este debate.

Gracias y saludos!